Tetli, de la Mano de Hierro
I Tepuxtli Tlacoyan, la Puerta de Hornos, es una enorme fortaleza regentada por Arioch Damabiath, el Caballero de la Llama, quien recibió dicho título de Annes-Ela, la Madre de Todos, tras darse por concluida la Tlamic Tlatoh o la Última Gran Purga. Esta fortaleza, ubicada en el sur de Iztacatlalli, o las Tierras Blancas, sirve como protección contra los posibles peligros e invasiones demoníacas que pudiesen venir del enorme desierto helado que se extiende hasta quién sabe dónde. Los proscritos son ángeles que no sirven a ninguno de los cinco caballeros de Annes-Ela, no tienen tierras y se manejan en pequeños grupos que no superan las doscientas almas. Suelen vagar por todo el continente en busca de asentamientos temporales, donde entran en constante disputa con las casas vasallas de los caballeros, quienes ven sus tierras invadidas por quienes consideran parias e indeseables. Una vez explicado todo eso, es hora de contar la historia de Tetli, la Que no Llora, de la Mano de Hi...